Historia de la Trufa Negra

Historia de la Trufa Negra

El origen de la trufa negra es difícil de encontrar y ubicar, lo que ciertamente participa del misterio que la habita. 

En las tablas de arcilla de Babilonia, este hongo ya estaba presente y se consumía en el  3700 a.c., posteriormente, en los jeroglíficos egipcios, que datan de 2600 a.c., y más tarde en el imperio  Romano y en la antigua Grecia.

Durante siglos, la trufa negra estuvo ignorada en todas las mesas y se prohibirá durante la Edad Media. Un hongo negro bajo tierra, será suficiente para que la Santa Inquisición no la permitiese, por ello, este presente de los dioses, como fue llamada por algunos, desaparece de los libros de recetas de cocina durante esta época.

Durante el Renacimiento, los intercambios culturales franco-italianos favorecieron su regreso (de la trufa negra) a las mesas reales y principescas. Trufa blanca de Piamonte o Trufa negra del Périgord, ambas se convirtieron en un producto de lujo en la época y se comercializó como tal. El final del Renacimiento marcará la hegemonía de la trufa negra tuber Melanosporum sobre otras especies, apreciada por su delicadeza, acompañará salsas y otros platos de sabor.

La trufa negra se beneficiará de todo tipo de rumores, por algunos fue considerada como un afrodisiaco, hecho que hizo aumentar su consumo ampliamente.

Sin embargo, la producción de trufa negra silvestre se ha colapsado durante los últimos 100 años, pasando de más de 1.000 toneladas por año a menos de 50. Hay varias razones para este colapso en la producción. En primer lugar, las dos guerras mundiales, que han distanciado a los recolectores de sus trufas silvestres. El medio se cerró, y la trufa silvestre cada vez se recolecto menos. El éxodo rural y la desertificación del campo, fueron provocando el descenso de esta producción.

Por otro lado, su demanda ha seguido aumentando hasta nuestros días, siendo hoy en día, 10 veces la producción. Esto provoca que se mantengan altos los precios. ¡Cuidado!, todo lo que es negro no es Tuber Melanosporum, por si alguien tiene la tentación de ofrecerte “la trufa CHINA” al precio de  Tuber Melanosporum, por ello, hay que tener claro que no existe una trufa negra, y menos si es trufa negra silvestre a precio relativamente económico.

Después de siglos de investigación, será en Francia, en 1964, donde se dará una explicación científica sobre el modo de reproducción de las trufas, y empezarán a proliferar las plantaciones de trufa negra, convirtiéndose España en el primer productor mundial de trufa negra. 

En la actualidad, los grandes cocineros gourmets han hecho de la trufa negra Tuber Melanosporum el diamante negro de la gastronomía. 

La fascinación que produce la trufa negra silvestre no está lista para morir. Si muchas de nuestras creencias han desaparecido, algunas historias han sobrevivido hasta nuestros días, dejando intacta la tradición.